Hola,

Anoche fuimos a ver El laberinto del fauno, la última película del director Guillermo del Toro. A mí me habían dicho que estaba muy bien, a pesar de ser una producción española (al menos en parte, según tengo entendido; supongo que no del todo, ya que compite a los Oscars a la mejor película extranjera por Méjico)... y la verdad es que salí encantada del cine.

En principio nos la vendieron como un cuento de hadas, y eso es más o menos lo que todos esperábamos encontrar. Sin embargo, ya al comprar la entrada nos olimos algo raro: la película estaba calificada como No recomendada para menores de 18 años.

Y es que la película está ambientada aquí en España, en 1.944, uno de los años más duros de la posguerra. La protagonista de la película es una niña de 13 años llamada Ofelia, lectora compulsiva de cuentos de hadas, quien se dirige en coche, junto con su madre Carmen, a un pueblo de la serranía norte de la Península (probablemente algún pueblo pequeño de Huesca, a juzgar por el acento con el que hablan los personajes). Carmen era viuda, pero se casó recientemente con el capitán Vidal, un oficial franquista que dirige en este poblado la ofensiva contra los maquis que habitan por el monte de la zona. Carmen espera un hijo de Vidal, y está en avanzadísimo estado de gestación, además de llevar hasta ahora un embarazo muy difícil; sin embargo, Vidal ha insistido en obligarla a viajar hasta allí porque un hijo ha de nacer junto a su padre. Al llegar al molino donde se encuentra el cuartel y centro de operaciones de la Guardia Civil y del mando militar, Ofelia y su madre conocerán a una empleada al cargo del molino, Mercedes (personaje interpretado por una soberbia Maribel Verdú), y al doctor del pueblo (encarnado por otro magnífico Alex Angulo), encargado de velar por la salud de su madre; no son gente desagradable, así que Ofelia piensa que por esa parte, tampoco estará tan mal su estancia allí. Además, cerca del molino hay unas construcciones de piedra realmente extrañas, y Mercedes dice que hay un laberinto mucho más antiguo aún que el molino. Desde luego, parece un lugar digno de ser explorado.

Ofelia no siente ninguna simpatía hacia su padrastro, pero intentará no protestar, en atención a su madre. Así que dirige hasta el pueblo con sus libros bajo el brazo, con la idea de refugiarse en sus mundos de hadas. Sin embargo, durante el camino, verá a un extrañísimo insecto que tomará por un hada. Una noche seguirá al hada hasta el laberinto, y encontrará unas escaleras a una sala subterránea, donde la espera un viejo fauno. El fauno le hace una revelación a Ofelia: ella es en realidad la encarnación del espíritu de una princesa, última de su estirpe, a la que los suyos llevan mucho tiempo esperando. Para poder regresar a su reino, junto a sus auténticos padres, la niña deberá enfrentarse a tres difíciles pruebas antes de la ya muy cercana luna llena. Pero para empeorar aún más las cosas, los hechos violentos que la rodean, y el mundo carente de magia de los adultos, van a ponérselo aún más difícil si cabe...

Ya sé lo que parece; pero no es exactamente un cuento de hadas. Más de las tres cuartas partes del metraje están dedicadas a la lucha entre los maquis y los militares, con escenas realmente duras: ya que, cuando un maqui era capturado con vida, se le torturaba hasta la saciedad para sacarle el paradero de sus compañeros. Guillermo del Toro no se recrea en estas escenas, pero tampoco escatima ninguna; y el capitán Vidal es uno de esos hombres militares que consiguieron ascender gracias a su falta de escrúpulos a la hora de torturar... o hacer lo que hiciera falta. De hecho, casi se diría que incluso disfruta con su tarea. Tampoco caigamos en el maniqueísmo barato: se nos muestra a un hombre extremadamente cruel, pero sin llegar a caer en el estereotipo del malo malísimo. Vidal es un hombre malvado, sí; pero también tiene sus virtudes, virtudes que de hecho explican su meteórica carrera militar: un valor a prueba de balas (casi rayando en una tendencia suicida), un gran aguante para el dolor, y una inteligencia bastante aguda. Los héroes anónimos, los maquis, tampoco son de esos héroes que se dejan torturar hasta la muerte sin decir ni mu. En definitiva, creo que Guillermo del Toro ha intentado que sus personajes sean más o menos fidedignos a lo que pudo suceder en realidad durante la posguerra. E incluso es posible que se quede un poco corto.

Personalmente, me ha gustado mucho la película; sobre todo esa manera de mezclar la cruda realidad con el mundo fantástico de Ofelia, lleno de peligros y emociones. Tal vez el personaje peor construido sea el del propio Vidal, pues se queda muy, muy cerca de convertirse en un arquetipo; sin embargo, el actor que lo encarna, Sergi López, parece conseguir contener a su personaje lo justo para que no pase del borde entre personaje cruel y villano típico. Ariadna Gil está bien, aunque su personaje es bastante gris; y por encima de todos, destacan Maribel Verdú y Alex Angulo. En definitiva, creo que no ha defraudado mis expectativas para nada.

El trailer en español puede verse en el enlace que he puesto al comienzo de la reseña; las imágenes también las he sacado de allí.

Un besote